R u B o R
(Sexo al oído)
                   
 
                   
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Clarín Espectáculos 01/04/06


TEATRO : UN ESPECTACULO EROTICO EN PALERMO Y SAN ISIDRO
Los sentidos encendidos

En "RuBor, sexo al oído" hay textos de Henry Miller, sonetos de Quevedo y un show de alto voltaje.

<b>ADRIAN BATISTA Y FERNANDA CARIDE</b> Actores que se animan al juego del erotismo en escena.
ADRIAN BATISTA Y FERNANDA CARIDE Actores que se animan al juego del erotismo en escena.

No hay poemas de Gonzalo Rojas ni de Enrique Molina, pero hay —entre otras palabras que reverencian, aluden o potencian las diversas maneras del sexo y el amor— un jocundo soneto de Quevedo y perrerías varias de Henry Miller. Una selección intensa y variada que incluye textos escritos por los propios protagonistas de RuBor (Sexo al oído), Fernanda Caride y Adrián Batista, más algunos autores que les acercaron confesiones de alto voltaje y prefirieron, por ahora, el anonimato.

Los cuadros de Hugo Martí potencian los sentidos y los platos que se ofrecen mientras sucede el show llevan títulos relampagueantes: el goce de tu tesoro y mi lengua encendida, ¿qué pretende usted de mí?, o clamando obscenidades entre suspiros y jadeos.

Entonces aparece Adrián Batista —saco blanco, una ¿irónica? cruz de plata en el pecho— y acomoda algunos libros entre velas encendidas y promete un show procaz. Y enseguida surge ella, Fernanda Caride, envuelta en sedas y susurra que allí se hablará de sexo y aclara que no escucharán de su boca, jamás, la palabra pitulín. Y en pareja, juntos, montan la escena dispuestos a provocar, a jugar a que los comensales respondan. A buscar —insisten— en lo que de verdad importa: "que cada célula del cuerpo dance".

Un dato más: los angelitos dibujados en el techo del local tienen sexo a la vista. El arranque es vertiginoso y casi no es posible, porque lo que prometen Caride y Batista tienden a cumplirlo, citas textuales de la puesta. "Me llevaste a tu garganta/ sentí un calor infinito", dice ella, sin dejar de mirar nunca a los ojos a los espectadores varones. "Con tu lengua me pegabas/ me lamías como un rito", responde él. Todo esto muy editado y recortado a este espacio más familiar.

En algunos momentos se escuchan pasajes del poemario En la cama de Reynaldo Sietecase y se percibe la voz del recordado novelista y dramaturgo José Sbarra, autor de Plástico cruel. Los protagonistas encuentran el tono justo para intercambiar con el público, que responde, y suma juego e histeria a la noche de Palermo.

Una mujer mayor que asistió para festejar el cumpleaños con algunas amigas, mientras devora una copa de cremas heladas titulada estímulo lujurioso, dice en voz alta a su gente: "esto no es para mi nieta Sabrina".


Camilo Sánchez


 

 

 

Crónica

La seducción nos lleva a una exégesis del erotismo, que puede asemejarse, por momentos, a las aguas calmas de un río que bordea la pradera en pleno remanso, o, por el contrario, al torbellino de una noche tormentosa y plena de lujuria.

El espacio, en cuanto a estructura escénica, es distribuido de manera eficaz, resolviendo inconvenientes. Los intérpretes, como si estuvieran brindando una conferencia de prensa, en una posición elevada sobre el público que se encuentra en sus respectivas mesas, exponen la mayor parte del relato. Se resuelve, reiteramos, una dificultad de espacio con mucho ímpetu y garra actoral. En tanto, la interacción que los artistas generan con el espectador es suave, delicada, se evita la menor incomodidad.

Las interpretaciones llevan el espíritu del fuego sagrado del teatro universal. Fernanda Caride,  Adrián Batista y compañía realizan con su histrionismo, composiciones que subyugan y se meten provocadoramente en la pìel.

 


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Domingo, 16 de Julio de 2006

LA FICHA

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Fernanda Caride y Adrián Batista, los creadores de Rubor (sexo al oído), son discípulos de Agustín Alezzo. Comenzaron a trabajar en espectáculos diseñados para espacios no convencionales desde el comienzo, cuando estrenaron con éxito una obra acerca de la figura de Lacan en la Facultad de Psicología de la UBA. Luego de otras experiencias, desde la clásica pieza de George Bernard Shaw, La profesión de la Señora Warren, hasta El picaporte y Popcorn bajo la dirección de Rony Keselman, se sumergieron en el profundo universo de la literatura erótica y crearon la pieza que interpretan en Te Mataré Ramírez. Caride, además, forma parte del elenco de Frida, que dirige Emilia Mazer y protagoniza Gloria Carrá, basada en la vida de Frida Kahlo.
Entrevista de G - 7Brújula

ARTE RUBOR (SEXO AL OÍDO)
Secretos de alcoba
Una obra que recorre diferentes textos de la literatura universal, que pone al sexo en primer lugar y que abre las intimidades de una pareja al público. Una oportunidad para hablar de esas cosas que todos hacen pero que nadie dice, para sacar algunos trapitos al sol y descubrir un mundo de experiencias ajenas.

Martes, 22.30. Te mataré Ramirez PALERMO (Paraguay 4062).  Viernes, 22.30. Te mataré Ramirez SAN ISIDRO (Primera Junta 702, esq Lasalle).

La puerta se cierra y lo que ocurre dentro de la habitación es, sin lugar a dudas, parte de la intimidad. Los detalles del encuentro, las características de las caricias y los intercambios verbales son aquellos que dan forma a la química sexual de toda pareja. Se dice que ventilar los secretos de alcoba no constituye una práctica bien vista, que dos son compañía y que tres son multitud, y que cada pareja es un mundo. Sin embargo,  Fernanda Caride y Adrián Batista decidieron hacer caso omiso a la mayoría de los dichos populares y dieron forma a la obra de teatro “RuBoR (sexo al oído)”.

La pareja  (no sólo sobre el escenario sino también en la vida real) abrió la puerta de su alcoba, revisó varios textos de la literatura universal y confeccionó un espectáculo basado en la palabra. Una obra que, desde el escenario del restaurante Te Mataré Ramírez, promete a los espectadores seducirlos con poesías, declaraciones de amor e insinuaciones que despierten sus fantasías.

“RuBoR (Sexo al Oído)” propone, a través de una puesta minimalista, un recorrido por diferentes textos de todos los tiempos entre los que se incluyen recortes tomados de la filosofía oriental (Osho sus dichos sobre sexo luego publicado por sus predecesores) y  autores tales como Pietro, Sbarra, Quevedo, Sietecase  y varios textos de propia autoría de los actores (Caride / Batista).

“En la literatura de todos los tiempos hay infinidad de textos y autores que intentan poner en letra los sentimientos, las pasiones que todos llevamos dentro. Hay muchísimos autores, inclinados a escribir sobre ello, y eso nos inspiró a presentar este trabajo al público. Nos motivo a escribir eso de los que pocos hablan, pero todos hacen”, aseguran Caride y Batista.

“La obra se trata de sexo. La palabra. De la importancia de la palabra. La palabra en el sexo. El oído. La comunicación, del humor. Y todo eso, entre dos personas”, aseguran los autores/actores. Y agregan: “Busca la identificación, que los espectadores puedan reconocerse dentro de algo que casi siempre se presenta en formato de video, con iluminación y cuerpos que a muchos les gustaría tener pero que no todos tienen, aquí todo lo hará la imaginación, si es que logramos hacer bien nuestro trabajo”.

¿Cuáles son las ventajas y las desventajas de hacer la obra con tu mujer / marido?

Adrián: Para mí, Fernanda es una excelente compañera de trabajo y una profesional, no sé como sería trabajar con ella sin ser su marido, aunque cuando éramos estudiantes de teatro, todavía no éramos pareja ni nada, trabajé con ella y me sentí súper a gusto. En cuanto a trabajar hablando de sexo y cosas que pasan con el sexo: es muy divertido.

Fernanda: Lo respeto, lo admiro en la elección de sus acciones y esto me parece que es una ventaja, desventajas, no siento que haya.

¿Cuánto influye el que sean un matrimonio en el producto final? ¿En la química arriba del escenario?

Adrián: Confiamos, nos divertimos, sabemos de que hablamos, para dónde vamos. Creo que si en el escenario hay dos personas que no se gustan entre si, que no se sienten atraídas, eso trasciende al público y el resultado es otro. Hace de la sexualidad algo que pasa entre dos y no otra cosa, lo cual condice con nuestra manera de ver la cuestión.

Fernanda: La confianza es la base del  trabajo.


http://www.revistag7.com/site/labrujula/labrujula.php?id_seccion=3


 
Diario

El Día.com

26/05/06

"Rubor": el imperio de los sentidos

 

Por EDUARDO GIORELLO

"Rubor" (sexo al oído). Espectáculo creado por Fernanda Caride y Adrián Batista. Música: Alejo Bustos Casá. Arte: Pato Lewin. En "Te mataré Ramírez". Todos los martes a las 22.30, en Palermo, Paraguay 4062, Cap. Fed. y los viernes a las 22.30, en San Isidro, Primera Junta 702 esquina Lasalle.

Por varios motivos, "Rubor" (Sexo al oído) resulta una exaltación de los sentidos. Un viaje audaz, divertido, participativo y de alguna manera, excitante, esta propuesta minimalista es un recorrido desinhibido por los territorios de los textos de la literatura de todos los tiempos. Desde la filosofía oriental (Osho, sus dichos sobre el sexo), Pietro Aretino (Poema amoroso y soneto), José Sbarra (fragmento de la pieza "Plástico cruel"), trozos adaptados de "La sonrisa vertical", Quevedo ("Desengaño de las mujeres" y "Halla en la causa de su amada todos los bienes"), hasta los textos de Reinaldo Sietecase ("En la cama") y los creados por los propios actores sirven como sustento para la concreción de un show de la palabra, que crea climas reflexivos o festivos relacionados con el erotismo y hacen participar a los asistentes con el estímulo de comparar o relatar algunas experiencias propias, vivencias o recuerdos relacionados con los tópicos amorosos.

El espectáculo, a su manera procaz e insolente, viene a continuación de una cena incluida en el mismo, que el chef prepara con ingredientes tradicionales pero rebosante de insinuaciones de naturaleza sexual y según reza en el menú con algunos componentes afrodisíacos. El resultado no podría ser mejor. Comidas exquisitas que se suman a este recital de textos universales, también exquisito, de caluroso significado erótico.

El ámbito con su clima intimista y de certeros claroscuros, adornado con cuadros de temática similar a la del espectáculo y con ornamentaciones glamorosas, es el ideal para oír y ver esta representación basada en el poder evocador de la palabra, que seduce al oído con poesías, declaraciones de amor y otras yerbas que despiertan fantasías en el espectador, embarcándolo en un regocijante clima cálido y distendido.

No es poco mérito el de los actores-creadores del show, Fernanda Caride y Adrián Batista, quienes después de haber obtenido un gran suceso con "Popcorn" en el Off porteño retornan en "Rubor" con desparpajo y simpatía sumados a sus innatas condiciones actorales, para divertir y hacer reflexionar sobre comportamientos y maneras de ser del argentino medio y su relación con la espinosa materia sexual. Entrar y permanecer una noche en "Te mataré Ramírez" en cualquiera de sus dos sedes - la de Palermo o la de San Isidro- implicará para el espectador ser partícipe de un momento donde el gusto, el oído y la vista serán agasajados con un plato colorido, variado y apetitoso tanto para el cuerpo como para el espíritu.

 


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Domingo, 16 de Julio de 2006
el circuito erotico-gastronomico porteño

Un menú que suma más calor al que ya trae cada plato

Nuevas propuestas donde el despliegue teatral-musical no se encuentra en segundo plano, sino todo lo contrario: es tan protagonista como la comida. Actores y bailarines comentan de qué manera estimulan los sentidos más allá del paladar, con poesía erótica, tango posmoderno y flamenco clásico.

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Caride y Batista en Rubor (sexo al oído), más el tango de Mora Godoy y el flamenco de Soleares.

Por Alina Mazzaferro

“Panza llena, corazón contento”, dice el refrán. Lo cierto es que todo adquiere otro color después de una rica comida, con dessert y buen vino. Será por eso que, tal vez, muchos espectáculos prefieren hoy abandonar la sala teatral –fría, oscura y silenciosa– para adentrarse en un mundo de tenedores, cuchillos y aroma a platos recién horneados, transformando al aperitivo previo a la visita al restaurante en la frutilla del postre. Si bien desde siempre existieron los “shows en vivo” que acompañan a modo de batucada de fondo –a veces hasta molesta o inaudible– las delicias de un buen plato, hoy existen nuevas propuestas donde el despliegue teatral/ musical no se encuentra en segundo plano, sino todo lo contrario: es tan protagonista como la comida. Y más aún, posee una relación tan vital y necesaria con la oferta del menú al punto de concebirse a sí mismo como un espectáculo integral, constituido no sólo por lo que sucede arriba del escenario sino también debajo de él, en la mesa de cada comensal. Luego de un tour gastronómico por los salones nocturnos de Buenos Aires, Página/12 seleccionó tres propuestas de calidad y muy diferentes entre sí, claros ejemplos de esta nueva opción a la hora de buscar qué hacer un sábado por la noche o dónde celebrar una fecha especial: la cena afrodisíaca y el teatro tan poético como sensual y humorístico de Rubor (sexo al oído) que ofrece Te Mataré Ramírez; Tangorama, protagonizado por Mora Godoy y su compañía de tango-danza en Madero Tango, y el show flamenco del bar Soleares, que combina tapas españolas con lo mejor de la fiesta gitana.

Poesía afrodisíaca

Después de pedir unos Esculpidos en gemidos y sudores de entrada, saborear un cordero Impúdico y volcánico me conquistó con palabras obscenas y acabar con Tu lengua peregrina en cada borde de mis comisuras (sí, ésos son los nombres que uno debe pronunciar a la hora de ordenar en Te Mataré Ramírez), llegan ellos. Se trata de Fernanda Caride y Adrián Batista, una pareja de actores –también pareja en la vida real– que con Rubor (sexo al oído) completan el menú con una poesía tan afrodisíaca como la comida. Ambos comenzaron hace tres años recopilando textos eróticos de la literatura universal, desde Osho y su filosofía oriental hasta los occidentales Pietro Aretino, José Sbarra, Reynaldo Sietecase y versiones –con particulares “retoques”, por supuesto– de Quevedo y Shakespeare.

El desafío, para ellos, era crear un espectáculo “que no fuera aburrido o solemne”, por lo cual debieron organizar el material de modo tal que provocara “la salida a la risa, sin llegar a convertirnos en cuentachistes”, según explican los intérpretes y responsables de la puesta. El resultado fue un show “que llama a todo por su nombre”, como ellos anuncian al público antes de dar comienzo a la función. “Era muy difícil y delicado para nosotros meternos con este tema desde un lugar adulto, responsable, e incorporando todos los ingredientes que tiene que tener el sexo”, explica Caride. Sin prurito alguno, ambos llevan adelante un recitado erótico que nada tiene que ver con el teatro convencional que trabaja con “la cuarta pared”. Porque los actores se dirigen expresamente al espectador, a él y a ella en la mesa de enfrente o de al lado, para sumar más calor al que ya trae cada plato. ¿Cuál es la respuesta de los presentes? “Una vez, cuando hacíamos Anoche soñé contigo –recuerda Batista–, un poema de nuestra autoría que yo le digo a una mujer y Fernanda a un hombre, él le grita a su señora ‘escuchá, eso es lo que tenés que hacer vos, estamos casados hace diez años y hace nueve que no lo hacés’. Esas cosas pasan. Nos han llegado a decir hasta que es educativo –se ríe Caride– y yo bromeo que vamos a ir por los colegios con el show. Nos dicen ‘a partir de ahora me voy a animar a hacer tal cosa’ o ‘mirá vos, ¡se podía hablar!’...”.

Caride y Batista están satisfechos con el show que brindan los martes en la sede de Palermo (Paraguay 4062) y los viernes en la localidad bonaerense de San Isidro (Primera Junta 702), siempre a las 22.30. Porque encuentran que han creado, en esta exaltación de los sentidos –que involucra el gusto, la vista, el olfato y la audición de la palabra erótica– “una propuesta integral”. “El comer tiene algo sexual, carnal, primitivo, como sucedía en las orgías antiguas –remata Caride–, y este espectáculo está hecho a medida para este restaurante. Porque la comida ya es parte del espectáculo. Hemos logrado una sociedad entre ambas partes, un encastre perfecto.”

Mail: rubor@sexoaloido.com.ar tel: 15-6141-1309

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